Qué cosa más surrealista: ¿A quién diablos se le ocurrió eso de bailar “el vals� y la coronación?

No quería ir sólo. Pero mi mejor amiga decidió por echarse para atrás y yo tan solito que… ni modo, “quinceaños� solo. No tenía idea de cuánto divertir. (Al final, qué bueno que fui solo, porque eso de andarse quemando con la gente que uno quiere luego resulta penoso) Sábado de hueva se convirtió en sábado inolvidable.

No supe encontrar, en toda la noche, un motivo que me dijera por qué chingados a la gente se le ocurre una fiesta de quince años. ¿Por que hay chambelanes —ahora llamados “escolta de honor�— con trajecitos de cadetes que no combinan y la chica festejada usa un vestido tipo Luis XV en colores eléctricos? ¿Y por que hay un maestro de ceremonias —que intenta hablar como Paco Malgesto en sus mejores épocas? Y todavía tengo más: ¿Por qué una fiesta de quince años? Si bien la disfrutarán más a los dieciocho o a los 19…

Luego de que bailan “el vals”, montado por un “maestro” de baile y que la quinceañera junto a la escolta de honor ensayara durante más de tres semanas, viene incluido el “bailable”, una suerte de pasos combinado acompañados con música que bien podría ser una tabla gimnasta. Aquí un video de ésta última pieza, tomado con celular ya que me agarró por sorpresa. Velo con cautela y aunque el sonido no es bueno, a bajo volumen se escucha perfectamente.

Quinceaños


Eso del salón con doble mantel, cena en 4 tiempos, misa y una mala combinación de baile-show-mariachi, eso sin contar el imitador que hace las veces de Ricky Martin, Alejandro Fernández, Juan Gabriel o Francis (depende del mal gusto del padre de la quinceañera). Ahhhh y no olvidar el baile de los meseros, cutre, sin chiste y sin nada que ofrecer más que quitar tiempo de baile a la quinceañera. Otra joyitahecha video:

baile de los meseros


(Les informo que mientras escribía esté post recibí algunas opiniones sobre “el día de la chica� y que se siente soñada, pero no me importa seguir hablando sobre el tema)

Y que conste, a los que me conocen, que no es envidia por que no fui chambelán —gracias al cielo— y menos por que yo no tuve una fiesta de quince años —ni que fuera nena—. No. Se trata de descubrir qué diablos pasa por la mente de aquéllos que organizan una fiesta de quince años que las niñas no disfrutan( ya que como es bien sabido, es el papá o el tutor quien organiza, e invita a sus compadres, mientras que a la hija le dan sólo un par de invitaciones para sus amigos, quienes se conforman a ir y bailar rolas que no les gustan).

Si tu estás a punto de cumplir quince, querida amiga lectora (sic), por favor dile a tu papá o mamá o tutor que te dé el dinero que planea y gástatelo en ropa, discos conciertos o el clásico “crucero de las quinceañeras� que se organizaba u organiza—según mi memoria triaicionera y los anuncios de la tele— en un crucero dónde las chicas bailaban el vals con cadetes de Viena (¿?) y los papás no asistían al viaje (seguro los cadetes eran puros vagos europeos que se tiraban a chavitas y les pagaban por ello) o un viaje culturoso o de plano no hagas nada, eso está mejor que andar dando pena ajena.

Y tu ¿fuiste chambelán o quinceañera? ¡ven y cuenta tu historia acá! Y la mejor historia les regalo el “souvenir� que me dieron en la fiesta (hay tres a escoger: el vaso grabao, el abanico con flores o el florero con agua y florecitas azules)